De forma pionera en Chile, más de 100 autores participaron en la elaboración de estos informes que se dividen en: Salud y clima; Océanos, clima y biodiversidad; Economía circular; y Agua, energía y alimentos. El objetivo principal fue recopilar toda la información científica publicada sobre cambio climático y sistematizarla para la elaboración de políticas públicas y toma de decisiones en base a evidencia.
Además de estos informes, la Secretaría Técnica de Cambio Climático del Comité Científico Asesor de Cambio Climático (C4) coordinó la realización de diferentes talleres regionales llamados Diálogos Científicos por la Acción Climática, donde participaron cerca de 400 personas, incluyendo científicos, científicas, escolares y docentes.
La presentación oficial de estos informes se realizó en el salón de honor del Congreso Nacional de Santiago en un evento que marcó el cierre del proyecto y al que asistió una comitiva académica de Favet compuesta por los profesores Alberto Alaniz y André Rubio, del Departamento de Ciencias Biológicas Animales; y Felipe Reyes, del Departamento de Patología Animal de Favet, quienes participaron en diferentes instancias del proceso de elaboración.

El Dr. Alberto Alaniz cumplió con dos roles; por un lado, fue integrante de la Secretaría Técnica del C4 del Ministerio de Ciencia durante la elaboración de los informes, apoyando directamente en cada uno de ellos desde un punto de vista científico. Por otro, fue invitado por el Comité Científico Asesor de Cambio Climático a redactar el capítulo “Cambio en la ecología de vectores: enfermedades vectoriales y otras zoonosis” incluido como un eje central en el informe temático de Salud y Clima.
El Dr. André Rubio y el Dr. Pedro Cattan, también académico del Departamento de Ciencias Biológicas Animales, colaboraron en el mismo capítulo como co-autores.
“Mi aporte fue desde mi línea de investigación de efectos del cambio global sobre la distribución y ecología de especies, donde he estudiado los cambios en la distribución de diferentes patógenos ambientales, reservorios y vectores, incluyendo los mosquitos Aedes asociados al dengue. El Dr. Rubio colaboró en materia de ecología de reservorios silvestres de hanta virus en Chile, donde ha desarrollado múltiples publicaciones en la materia. Finalmente, el Dr. Cattan estuvo enfocado en ecología de triatominos en Chile y su relación con el medio ambiente”, detalló el profesor Alaniz.
La contribución del Dr. Felipe Reyes se estructuró en dos ejes fundamentales que vinculan de manera directa la resiliencia biológica del salmón del Atlántico (Salmo salar) con la sustentabilidad y el monitoreo adaptativo de la salmonicultura en Chile frente a las perturbaciones físicas del cambio climático global, en términos de inmunología.
“Frente a este desafío de carácter nacional, el rol de Favet es estratégico y multifacético, debiendo posicionarse como un aliado científico esencial para el sector público y la industria nacional”, añadió el Dr. Alaniz.
De acuerdo con el grupo de académicos participantes en este informe, existe una necesidad de incrementar el conocimiento de futuros médicos veterinarios en materia de Una Salud, destacando cómo el cambio climático podría generar importantes impactos en materia de salud pública. Se requiere ampliar la evidencia sobre vectores y reservorios silvestres, y sus potenciales cambios debido a las modificaciones climáticas venideras, permitiendo trazar una hoja de ruta sobre futuras decisiones que debieran tomarse en materia de salud pública.
En lo relativo a salmonicultura, la contribución de la comunidad académica de Favet se articula, en primer lugar, a través de la provisión de servicios de diagnóstico avanzado y de validación científica de tecnologías limpias. La facultad posee las capacidades técnicas para evaluar interdisciplinariamente el estado de salud de los peces cultivados bajo escenarios de variabilidad ambiental. Asimismo, está comprometida con el desarrollo, estandarización y despliegue de plataformas de monitoreo del bienestar animal basadas en múltiples estrategias (incluyendo marcadores bioquímicos y genómicos), facilitando a las empresas salmoneras y de diagnóstico la adopción de herramientas predictivas y preventivas que resguarden la bioseguridad del salmón del Atlántico ante variaciones térmicas en el medioambiente acuático.
Finalmente, la labor formativa de la facultad asegura la preparación de capital humano de excelencia con una visión holística del cambio global, capacitando a futuros profesionales de la Medicina Veterinaria para liderar la adopción de prácticas circulares, la reducción del impacto ambiental y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en el país, consolidando un puente permanente de transferencia científica que aporte valor y solidez competitiva a la acuicultura nacional.

