Cada año, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), entrega el Beneficio Complementario para becarios y becarias del programa Doctorado Nacional, que, entre otras opciones, permite financiar estadías de investigación fuera de Chile vinculadas al programa que se estudia.
El médico veterinario titulado de Favet y profesional del Laboratorio de Genómica y Genética Acuícola (Labgen), Rodrigo Marín, fue uno de los beneficiados en 2026. Gracias a este aporte viajará a la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, con el objetivo de seguir perfeccionándose.
“Esta beca para pasantía me permitirá conocer y establecer relaciones con equipos de trabajo e investigadores reconocidos mundialmente. En concreto, iré al E.L. Rhodes Center for Animal and Dairy Science, en la Universidad de Georgia. Este equipo ha desarrollado marcos teóricos y programas computacionales que son utilizados hasta el día de hoy en evaluaciones genéticas para especies productivas en todo el mundo, ya sea ganado de carne o leche, producción porcina, de peces, de camarón, etc. Creo que esta experiencia me permitirá tener más herramientas para ampliar mi capacidad de investigación y también para poder desarrollar herramientas prácticas que tengan cierta utilidad en la industria”, explica Marín.
Rodrigo se especializa en genética y biotecnología. Actualmente, realiza labores de análisis de datos, generación de reportes y levantamiento de información junto a productores para Labgen, unidad dirigida por el Dr. José Manuel Yáñez, profesor titular del Departamento de Medicina Preventiva Animal de Favet.
“Particularmente, hago investigación mediante el uso de herramientas genómicas (información del ADN de los animales) para identificar patrones de asociación y así desarrollar herramientas predictivas que tengan cierta utilidad en la industria; hago uso de herramientas informáticas para esto, además de modelos de lenguaje e IA”, detalla.

“Me interesa, en general, la producción de especies acuícolas, ya sea salmónidos, moluscos o crustáceos. Me interesa también poder implementar modelos de predicción genómica y modelos predictivos que incluyan información genómica, en términos longitudinales. Poder usar información ambiental, de microbioma, y generar modelos que permitan tomar decisiones como qué genética poner en ciertas condiciones, etc.”, complementa.
El profesional de Favet permanecerá en Estados Unidos durante cuatro meses, donde abordará de lleno sus áreas de interés.
“La idea principal es desarrollar un marco metodológico que permita incorporar variantes estructurales en esquemas de predicción genómica. Es algo bastante técnico, pero, en términos generales, es utilizar un tipo de variación genética que no ha sido implementada en las evaluaciones de rutina de este tipo en la producción animal. Podemos decir que el 99,99 % del genoma dentro de una especie es igual, que da características de especie, pero dentro de una especie hay sitios de variación genética, y hay distintos tipos de variaciones, unas más pequeñas y otras más grandes, con distinto grado de impacto sobre el animal. En mi doctorado, estoy estudiando la resistencia al virus IPN en trucha arcoíris y la interacción genética-vacuna. Entonces, me interesa evaluar si existen variaciones estructurales que afecten la resistencia, o que interactúen de mayor manera con vacunas. La idea es poder rescatar algún pool de marcadores útiles para la predicción genómica”, señala.
Luego del anuncio de los resultados del Beneficio Complementario, Rodrigo Marín tuvo la oportunidad de conversar con la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, quien lo felicitó por el logro obtenido.
“Fue una entrevista bastante personal. Más allá de preguntarme cosas técnicas, me preguntó cosas más personales. Me parece una bonita instancia, al menos para mí, haber podido conversar con la ministra de Ciencia de nuestro país. Me siento orgulloso por eso”, concluyó.


